Somos una paradoja enmarañada en un sólo sentido, el de la incertidumbre. Es peligroso cuando escuchamos al otro y sin querer nos desenredamos. No queda más malicia que la del orden normal; no queda otro enemigo más que la inercia. La libertad le sonríe al que ama sus cadenas, intimida en vez de seducir, juzga nuestra miseria; sin embargo, es la amante más intensa de todas nuestras virtudes.
Mostrando las entradas con la etiqueta incertidumbre. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta incertidumbre. Mostrar todas las entradas
sábado, mayo 28, 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)